miércoles, 28 de marzo de 2012

Jorge García Robles en el camino ‘BEAT’

Desde la década de los 50 en Estados Unidos viajaron los autores de la generación ‘Beat’ a través de uno de sus traductores.

Jorge García Robles es un hombre dedicado a la traducción y estudio de estos autores que en los 50 marcaron una transición cultural en el país norteamericano, y que visitaron México. Jack Kerouac y su escritura maniática; Allen Ginsberg, poeta y manejador del marketing; y William Burroughs y su accidental homicidio hacia la esposa, revivieron en el Salón de las Letras.

García Robles, quien platicó personalmente con Burroughs cuando vivió en este país, dijo que el discurso Beat (no movimiento, sino discurso) es disfrutado por el lector debido a que algo que le atrajo del mismo (ya sea un elemento frenético, fanático), más que por su calidad literaria.

Pero el legado no lo pasó por alto: “la literatura Beat no es idéntica a lo que pasó en los años 60; tiene algo de sombrío, pesimista” y expresó que a diferencia de los años 60 (muy musicales) la palabra era el vehículo de los Beat para comunicarse”. “No hay literatura americana de los 60 valiosa”.


Kerouac, poeta maldito

Definió a Kerouac como a un poeta maldito, quien tenía pegado a la frente la palabra “tragedia”; alcohólico empedernido hasta la tumba (y poco disciplinado en su vicio como Burroughs, quien fue un sistemático drogadicto y longevo por sistemático), Kerouac fue un escritor que “vivía para escribir; no escribía para vivir”.

Kerouac no supo qué hacer con la fama, a diferencia de los otros aquí mencionados (Burroughs apareció en una película, por ejemplo). Y sobre su obra escrita, dijo que es una escritura lineal, a la manera de Proust o Henry Miller: tenía “cronicidad; quería ser más fiel a la vida que a una estructura literaria”.

El autor de “En el Camino” quería escribir su vida antes que todo, formar un corpus de una sola obra con sus 15 o 20 novelas, cuyos melancólicos finales eran la partida para la siguiente publicación. Buscaba mitificar los Estados Unidos y reprodujo los valores más profundos e íntimos de esa cultura (ejemplo: su amigo Neal Cassady a quien convirtió casi en un ángel de sus novelas).

Forasteros en México

Estos autores, a quienes comparó con el trascendentalismo del siglo 19, dijo que “no eran unos intelectuales de primera para nada”. Pero no escribían con humor; no hay tragedia, ni comedia (a excepción del otro Beat, Gregory Corso): es una literatura conceptualista.

Sobre la visita que hicieron a México (Kerouac en 1950 buscando material literario y huyendo existencialmente; Burroughs evadiendo a la policía, por consumir droga), dijo que Burroughs no tenía claro qué quería hacer aquí, como sus colegas.
 
El discurso Beat, dijo, no está fundado con principios fundamentales como el surrealismo, la mayoría de los Beat siguen una religiosidad pagana, oriental, budista, chamanista. García Robles le preguntó a Burroughs sobre su fanatismo espiritual: ¿Crees estas estupideces? Y éste dijo “Sí”.

Habló sobre el asesinato accidental, el disparo que Burroughs hizo hacia su esposa; y se despidió, en el camino de los Beat, firmando a los asistentes el libro que escribió: “Dos Forasteros Perdidos en México”.

EL PERFIL

*Nació en la ciudad de México en 1959.
*Conoció a W. Burroughs.
*Es ensayista, editor, traductor y autoridad en cuanto al paso de los
escritores Beat por México.
*Estudió sociología y es autor de “Lofránida, ¿Qué Transa con las
Bandas?” y “La Bala Perdida: William S. Burroughs en México 1949-1952”, ensayos.
*Según Roger Bartra, Robles encara de un modo lúdico los grandes problemas de México.

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